Láminas Solares / Láminas para ventanas

Láminas Solares / Láminas para ventanas

Las láminas para ventanas mejoran el comportamiento y la seguridad del vidrio existente en edificios y en vehículos, además de mejorar el aspecto externo del vidriado y ofrecer mayor confort y protección a los ocupantes. Las películas de control solar minimizan el deslumbramiento exterior, reducen la ganancia de calor, y como resultado limitan el consumo energético, eliminando virtualmente la nociva radiación ultravioleta. Las láminas solares y de seguridad para ventanas, en caso de rotura de vidrio, actúan como capas protectoras y ayudan a retener los fragmentos de vidrio en su lugar.

La aplicación de las láminas solares es una de las mejores inversiones actualmente disponibles en eficiencia energética en términos de pay-back y ROI: Buen rendimiento, coste adecuado e instalación sencilla.

Instalando estas láminas se crea un ambiente más agradable; especialmente en días calurosos, donde se protege del excesivo calor del sol. Al mismo tiempo, se evita la necesidad de sistemas, como estores o persianas, que oscurecen, bloquean la luz natural, ocultan las vistas e incrementan el coste de iluminación interior.

Pueden reducir hasta el 80% de la energía solar y el 99% de la radiación UV.

Están disponibles en una amplia gama de tonalidades y rendimiento para su instalación tanto interior como exterior.

Tecnologías

En esta página web podrá obtener información acerca de:

Sistemas de Calefacción

INTRODUCCIÓN

 

La regulación de las condiciones ambientales dentro de una vivienda, industria o comercio, son procesos que implican sistemas de ventilación o calefacción. Un sistema de calefacción permite elevar la temperatura de determinado espacio en relación con la temperatura ambiental exterior para generar condiciones cómodas. Con este objetivo esencial de combatir el frío y permitir un grado elevado de calidad de vida se han desarrollado diversos sistemas de calefacción.

 

Para seleccionar el más conveniente la zona geográfica donde está ubicado el espacio donde se va instalar el sistema de calefacción es la primera de las condiciones que se deben atender. Los profesionales cualificados tendrán en consideración las temperaturas máximas y mínimas, la humedad del aire, los grados-día, etc. de cada zona.

Otra de las variables para la elección de un sistema de calefacción acorde al espacio es, obviamente, la dimensión del mismo.

También es importante la ubicación del edificio en cuanto a su orientación geográfica; la ubicación ideal de un edificio para optimizar y ahorrar en sistemas de calefacción debe orientar su superficie de captación (es la superficie donde se ubica el acristalado, es decir, la superficie con mayor cantidad de ventanas) en sentido Este y el resto de la construcción ubique su eje longitudinal Norte Sur.

 Otra de las variables para cualquier sistema de calefacción consiste en la necesidad de proporcionar calor a todo el espacio o solo a sectores, por lo que se deberá optar por un sistema centralizado o independiente, o bien que posea capacidad de regulación individual por ambientes.

Es obvio que el sistema de calefacción depende esencialmente de si la zona de ubicación posee red de distribución de su fuente de energía (por ejemplo gas natural) y si el edificio posee acometida o no.

La instalación de cualquier sistema de calefacción debe hacerse bajo las estrictas normas de instalación y mantenimiento fijados, generalmente, por cada Estado, y llevado a cabo por especialistas. Es importante consultar no sólo a los técnicos especialistas en instalación de sistemas de calefacción, sino también con un arquitecto para realizar estudios sobre las posibilidades técnicas y el coste de instalación, además de su mantenimiento y el valor del combustible utilizado.

En  los últimos años y con el auge de la construcción en muchos países, las normas de instalación de sistemas de calefacción han incorporado criterios ecológicos y se ha intensificado la seguridad en los aparatos en pos del cuidado de la salud. En síntesis, de acuerdo a la zona, las necesidades, la composición del grupo familiar o de trabajo que va a ocupar el espacio donde se ubicará el sistema de calefacción, básicamente, los más utilizados son los de caldera con radiadores de agua, de caldera con losa o suelo radiante, de energía eléctrica por acumulación, eléctrica por sistemas directos (no recomendables)  y las emergentes calderas de biomasa.

SISTEMAS DE CALEFACCION

Una vez determinada la potencia calorífica necesaria para obtener las condiciones de confort y vencer las diferentes pérdidas obtenidas en los cálculos de calefacción, se ha de elegir el sistema de calefacción que se ha de instalar para la obtención del resultado requerido.

Cuando nos enfrentamos a una instalación ya ejecutada, hemos de determinar el funcionamiento concreto de la misma y determinar si es necesario corregirla para obtener un mejor funcionamiento.

Es muy usual y común a todos los sistemas de calefacción el que se produzca, simultáneamente, agua caliente sanitaria, por lo que la instalación en su conjunto hay que tratarla como una instalación mixta de calefacción y producción de agua caliente sanitaria, estableciendo ésta como un subsistema más de la instalación de calefacción.

Calefacción individual

Se entiende por calefacción individual, aquel sistema que pretende calefactar  una unidad individual de servicio; es decir, el sistema que alimenta a una unidad dentro de un edificio colectivo.

Este sistema permite la facturación individualdel gasto. Está  muy desarrollado últimamente en España, tiene unos inconvenientes energéticos evidentes, pudiendo determinar los siguientes:

- Son pequeños equipos de generación, en general calderas murales, no suficientemente ajustados a las necesidades concretas de la vivienda o unidad independiente (porque se han de utilizar equipos estandar de los diferentes fabricantes).

- Aplicación de tecnologías poco eficientes. No obstante, las calderas denominadas “atmosféricas” dejarán de fabricarse por su bajo rendimiento. Ya están en el mercado las calderas de condensación, que tienen un alto rendimiento energético.

Calefacción Central

Como su nombre indica, es el sistema de calefacción que agrupa el servicio de  calefacción para todo un edificio. El proyecto que ha de cumplir esta consideración, ha de determinar todas las variantes que tenga el mencionado edificio, permitiendo el contaje individual de la potencia térmica suministrada en los diferentes servicios con independencia de horarios y prestaciones.

La calefacción central es, en sí misma, un sistema que proporciona un buen nivel de confort general, con un costo de explotación mucho menor que el sistema individual, ya que permite disponer de unos generadores de potencia térmica total menor que la suma de las potencias que se instalarían en los sistemas individuales.

Las nuevas instalaciones centrales han de permitir la facturación del servicio de forma individual y, además, permiten instalar tecnologías más eficientes energéticamente que en los sistemas individuales.

Calefacción de Barrio o de Distrito (“District Heating” en inglés)

Como su nombre indica, el sistema de “calefacción de barrio” es el sistema que alimenta de este servicio al conjunto de edificios con cercanía a la central térmica de generación.

El sistema de la calefacción de barrio se ha visto poco desarrollado en los últimos tiempos en España, si bien al amparo de las nuevas normativas y precisamente por la aplicación de la eficacia energética global, estos sistemas conseguirán, un auge importante en los próximos años.

Este sistema permite disponer de una producción de calor basado en la utilización de diferentes combustibles alternativamente y dependiendo de los diferentes costos en función de los mismos. Este sistema tiene un mayor margen de operación según la rentabilidad instantánea de la potencia generada. Por ejemplo, una central térmica con combustible gas natural y biomasa con incorporación paneles solares térmicos, todo ello mandado desde una central de control, que determinará los momentos en los cuales se producirán los diferentes cambios de energía utilizada, en función de la disponibilidad de combustible, potencia térmica instantánea necesaria y costo económico de los diferentes combustibles.

GENERADORES DE CALOR

Caldera y quemador

El conjunto caldera-quemador es el elemento de la instalación de calefacción en el que se genera potencia térmica, mediante la combustión de un combustible en el quemador y la cesión del calor producido en la combustión a un medio (agua, aire, vapor, etc.) en la caldera.

Existen muchos tipos diferentes de calderas, que podemos enumerar de la forma siguiente:

v     Según el tipo de quemador:

- Atmosféricas

- Presurizadas

- Estancas

v     Por su hogar:

- Pirotubulares

- Acuotubulares

- De Serpentín

v     Por su Clasificación energética (Según 92/42/CEE; RD 275/1995):

- Estándar

- Baja Temperatura

- Condensación

Bombas de calor

Es un equipo frigorífico que es capaz de suministrar calor por medio de un gas refrigerante. Si es reversible, y mediante el mismo circuito, es capaz de absorber calor de la zona a tratar para refrigerar la estancia.

Básicamente, podemos distinguir las bombas de calor en dos grandes grupos.

- Circuito frigorífico, mediante compresión mecánica.

- Bombas de calor por absorción.

Las más desarrolladas son precisamente las primeras y que existen de diferentes tipos:

- Motor eléctrico (compresores herméticos, rotativos, scroll, etc.)

- Motor de combustión interna

- Turbomáquina de vapor o de gas

Otros elementos generadores de calor

Podemos citar los siguientes:

- Generadores de aire caliente

- Estufas

- Radiadores eléctricos

- Radiadores radiantes

- Resistencias eléctricas

 

“ La calefacción mediante resistencias eléctricas y radiadores eléctricos no es recomendable por su pequeño rendimiento energético”

COMBUSTIBLES

Las diferentes instalaciones térmicas pueden utilizar diferentes tipos de combustibles, por lo que el gestor energético deberá permanentemente tener la capacidad de poder sustituir los mismos en función del coste termia/hora. Por tanto, siempre que la instalación lo permita, es muy favorable para una mejor eficiencia energética poder disponer de varias (al menos dos) energías alternativas para proceder a su consumo instantáneo en función de los mismos, aprovechando, en todo caso, los diferentes módulos tarifarios y las características más favorables de los mismos.

Combustibles sólidos

Los combustibles sólidos más utilizados son:

- Carbón (combustible fósil).

- Biomasa.

- Leña.

El RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios) prohíbe la utilización de combustibles sólidos de origen fósil a partir del 1 de Enero de 2012.

Combustibles líquidos

Los combustibles líquidos más utilizados son:

- Gasóleo.

- Fuel-oil.

Combustibles gaseosos

- Gases licuados de petróleo (butano y propano).

- Gas natural.

- Gas ciudad.

Energía Solar

A efectos de calefacción y producción de agua caliente sanitaria, es importante destacar la aportación que en estos momentos se puede conseguir mediante la aplicación de la energía solar térmica.

Biomasa

Por su importancia cada vez más evidente, consideramos la biomasa como una alternativa medio ambiental decisiva.

La modernización producida en los últimos años en las calderas que utilizan esta fuente de energía hace que se considere esta energía primaria como un combustible de importante valor para sustituir o complementar a los combustibles líquidos y gaseosos.

Electricidad

Una fuente importante para la obtención de calor es la energía eléctrica, si bien es de un costo elevado y de bajo rendimiento energético. Sólo debiera permitirse su instalación cuando por causas de la imposibilidad de almacenamiento y emplazamiento de combustible de otro tipo, es necesario recurrir a ella.

La utilización de la energía eléctrica según el RITE queda limitada según las condiciones siguientes:

- En instalaciones centralizadas no se puede utilizar la energía eléctrica directa por “efecto joule” salvo para bombas de calor donde las resistencias eléctricas de apoyo tengan una relación sobre la potencia eléctrica en bornes del motor del compresor menor o igual a 1,2.

- En locales servidos por instalaciones que, usando fuentes de energía renovables emplean la energía eléctrica como apoyo, siempre que la cobertura anual de la fuente de energía renovable sea superior a 2/3.

- Locales servidos por instalaciones de generación de calor mediante sistemas de acumulación térmica siempre que la capacidad de acumulación sea suficiente para captar y retener durante las horas de suministro “valle”, la demanda diaria prevista.

Energía Solar Térmica

INTRODUCCIÓN

 

Cada año el sol arroja 4 mil veces más energía que la que consumimos, por lo que su potencial es prácticamente ilimitado.

 

Se entiende por energía solar térmica, a la transformación de la energía radiante solar en calor o energía térmica. La energía solar térmica se encarga de calentar el agua de forma directa alcanzando temperaturas  que oscilan entre los 40º y 50º gracias a la utilización de paneles solares (se pueden alcanzar mayores temperaturas incorporando concentradores de la luz solar). El agua caliente queda almacenada para su posterior consumo: calentamiento de agua sanitaria, usos industriales, calefacción de espacio, calentamiento de piscinas, secaderos, refrigeración, etc.

Por tanto, la energía solar térmica utiliza directamente la energía que recibimos del Sol para calentar un fluido.

 

La intensidad de energía disponible en un punto determinado de la tierra depende, del día del año, de la hora y de la latitud. Además, la cantidad de energía que puede recogerse depende de la orientación del dispositivo receptor.

 

COLECTORES TÉRMICOS

 

Un captador solar térmico está formado por un cuerpo opaco que absorbe la radiación solar recalentándose, un sistema de enfriamiento gracias a un fluido termoportador, un aislante térmico, una cobertura transparente (con su cara anterior expuesta a la radiación) que garantiza el efecto invernadero, un sistema hidráulico y un sistema de ensamblaje mecánico del conjunto.

 

Los paneles realizan 3 funciones principales:

 

- Absorber la radiación solar

 

- Transformarla en calor (energía)

 

- Transmitir esta energía calorífica al fluido termoportador.

 

La lámina absorbente se realiza generalmente con materiales buenos conductores del calor como son el  cobre, aluminio o acero. Para incrementar la cantidad de energía solar absorbida, la lámina es tratada en la parte expuesta con barnices especiales que contribuyen a aumentar las prestaciones. 

 

La lámina que capta la radiación se dota con una serie de canalizaciones por las que fluye el fluido, normalmente una mezcla de agua con anticongelante. Su continua circulación permite a la instalación de transportar la energía térmica absorbida por el colector solar al tanque de acumulación. 

 

Para minimizar las dispersiones térmicas, se aislan con una capa de material aislante la parte trasera y  los lados el colector.

 

Los colectores solares se dividen en dos grandes grupos:

 

1. Los Colectores Solares sin concentración: Los cuales no superan los 70º C aproximadamente, por lo que son usados en las aplicaciones de la energía solar térmica de baja temperatura. Un ejemplo de aplicación sería la producción de agua caliente sanitaria.

 

Estos colectores se caracterizan por no poseer métodos de concentración de energía solar, por lo que la relación entre la superficie del colector y la superficie de absorción es prácticamente la unidad.

 

 

- Colector solar de Placa Plana:
En general un colector de placa plana actúa como un receptor que recoge la energía procedente del Sol y calienta una placa. La energía almacenada en la placa es transferida al fluido. Usualmente, estos colectores poseen una cubierta transparente de vidrio o plástico que aprovecha el efecto invernadero, formado por una serie de tubos de cobre, los cuales expuestos al sol absorben la radiación solar y se la transmiten al fluido que atraviesa su interior. Su aplicación es la producción de agua caliente sanitaria, climatización de piscinas y calefacción.

 

- Colectores de Aire:
Son colectores de tipo plano cuya principal característica es tener como fluido caloportador el aire. No tienen una temperatura máxima límite (los procesos convectivos tienen una menor influencia en el aire) y trabajan mejor en condiciones de circulación normal, pero en contraposición poseen una baja capacidad calorífica y el proceso de transferencia de calor entre placa y fluido es malo. Su aplicación principal es la calefacción.

 

- Colectores de Vacío:
Van dotados de una doble cubierta envolvente, herméticamente cerrada, aislada del interior y del exterior, y en la cual se ha hecho el vacío. Su finalidad es la de reducir las pérdidas por convección. Son más caros, además de perder el efecto del vacío con el paso del tiempo. Su aplicación principal es la producción de agua calienta sanitaria y climatización de piscinas.

 

- Tubos de Calor:
Poseen una simetría cilíndrica, formados por dos tubos concéntricos; uno exterior de vidrio y uno interior pintado de negro o con pintura selectiva. El fluido circula por el tubo del interno. Su aplicación principal es la calefacción.

 

- Colectores Cónicos o esféricos:
Su principal característica es que constituyen simultáneamente la unidad de captación y de almacenamiento. Su superficie de captación es cónica o esférica con una cubierta de vidrio de la misma geometría. Con estas geometrías se consigue que la superficie iluminada a lo largo del día, en ausencia de sombra, sea constante. Su instalación es sencilla, pero presentan problemas de estratificación del agua y la superficie útil de captación es pequeña. Su aplicación principal es la producción de agua caliente sanitaria.

 

2. Los Colectores Solares de Concentración: Los cuales, haciendo uso de los métodos de concentración de la óptica, son capaces de elevar la temperatura de fluido a más de 70º C. Estos se aplican en la energía solar térmica de media y alta temperatura y no en el sector residencial.

 

Usan sistemas especiales con el fin de aumentar la intensidad de la radiación sobre la superficie absorbente y de este modo conseguir altas temperaturas en el fluido caloportador. La principal complicación que presentan es la necesidad de un sistema de seguimiento para conseguir que el colector esté permanentemente orientado en dirección al Sol.

 

- Concentradores cilíndricos: Su superficie reflectora es la mitad de un cilindro. Su aplicación principal es la producción de vapor en una central térmica

 

- Concentradores paraboloides: Su superficie reflectora presenta una geometría de paraboloide de revolución. Su aplicación principal es la producción de vapor en una central térmica.

 

 

 

La radiación solar (directa o difusa) cruza el cristal. En el cajón del panel solar, una superficie absorbente capta el espectro infrarrojo de la radiación, a fin de reemitir lo menos posible. En todo caso, la radiación infrarroja es atrapada por el cristal. Entre la placa absorbente y el aislamiento posterior del panel un circuito de agua recoge el calor. Este circuito intercambia el calor en un depósito mediante un intercambiador y se produce agua caliente. El circuito secundario puede distribuir el agua caliente o abastecer la calefacción. En caso de insuficiente contribución solar, se conecta el sistema de calentamiento complementario (gas natural, fuel oil, etc).

 

Componentes de una instalación solar térmica

 

Un equipo solar doméstico compacto, al igual que una instalción solar puede estar constituido por:

a) Sistema de captación, formado por uno o varios captadores que transforman la radiación solar incidente en energía térmica de forma que se calienta el fluido de trabajo que aquellos contienen.

b) Sistema de acumulación, constituido por un depósito que almacena el agua caliente hasta que se precise su uso.

c) Sistema de intercambio, que realiza la transferencia de energía térmica captada desde el circuito de colectores o circuito primario, al agua caliente que se consume.

d) Circuito hidráulico, constituido por tuberias, válvulas, etc., que se encargan de conducir el movimiento del fluido caliente desde el sistema de captación hasta el sistema de acumulación y desde éste a la red de consumo.

e) Sistema de regulación y control, que fundamentalmente se encarga de asegurar el correcto funcionamiento del equipo, para  proporcionar un adecuado servicio de agua caliente y aprovechar la máxima energía solar térmica posible.

f) Sistema auxiliar, se utiliza para complementar el aporte solar suministrando la energía necesaria para cubrir la demanda prevista, garantizando la continuidad del suministro de agua caliente en los casos de escasa radiación solar o consumo superior al previsto.

 

 

 

Energía Solar Fotovoltaica

INTRODUCCIÓN 

Consiste en la transformación directa de la energía solar en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico.

 

Existen fundamentalmente dos tipos de aplicaciones de la energía solar fotovoltaica: instalaciones aisladas de la red eléctrica y centrales de generación conectadas a la red.

 

Sistemas aislados de energía solar fotovoltaica: gracias a esta tecnología podemos disponer de electricidad en lugares alejados de la red de distribución eléctrica. De esta manera, podemos suministrar electricidad a casas de campo, refugios de montaña, bombeos de agua, instalaciones ganaderas, sistemas de iluminación o balizamiento, sistemas de comunicaciones, etc.

 

Los sistemas aislados se componen principalmente de captación de energía solar mediante paneles solares fotovoltaicos y almacenamiento de la energía eléctrica generada en baterías.

 

Sistemas fotovoltaicos conectados a red: esta aplicación consiste en generar electricidad mediante paneles solares fotovoltaicos e inyectarla directamente a la red de distribución eléctrica. Actualmente, en paises como España, Alemania o Japón, las compañías de distribución eléctrica están obligadas por ley a comprar la energía inyectada a su red por estas centrales fotovoltaicas.

 

CÉLULAS  FOTOVOLTAICAS 

 

Son dispositivos formados por metales sensibles a la luz que desprenden electrones cuando los fotones inciden sobre ellos. Convierten energía luminosa en energía eléctrica.

 

Están formados por células elaboradas a base de silicio puro con adición de impurezas de ciertos elementos químicos, siendo capaces de generar cada una de 2 a 4 Amperios, a un voltaje de 0,46 a 0,48 V, utilizando como materia prima la radiación solar.  

Las células se montan en serie sobre paneles o módulos solares para conseguir un voltaje adecuado a las aplicaciones eléctricas; los paneles captan la energía solar transformándola directamente en eléctrica en forma de corriente continua, que se almacena en acumuladores, para que pueda ser utilizada fuera de las horas de luz.

 

Los módulos fotovoltaicos admiten tanto radiación directa como difusa, pudiendo generar energía eléctrica incluso en días nublados. 

TIPOS DE CÉLULAS

 

El mercado ofrece numerosos tipos de células FVs. Algunas gozan de más difusión que otras debido a que fueron introducidas hace largo tiempo atrás.

 

Todas las células pertenecen a uno de los grupos mencionados a continuación:

 

  •  Mono-cristalinas.
  •  Poli-cristalinas.
  •  Amorfas.

 

El orden dado es el mismo cuando se considera el costo o la eficiencia de conversión.

 

Estructura mono-cristalina  

 

Las células de estructura mono-cristalina fueron las primeras en ser manufacturadas, ya que se podían emplear las mismas técnicas usadas previamente en la fabricación de diodos y transistores. A este tipo de células, conocidas simplemente como cristalinas, se le asigna la abreviatura (cSi). El proceso de fabricación del cristal de silicio requiere un alto consumo de energía eléctrica, lo que eleva el costo de estas células, las que proporcionan los más altos valores de eficiencia. Recientemente, una compañía ha anunciado la introducción de una célula de cSi, sin rejilla de contacto frontal, la que tendría una eficiencia del 20% (máximo teórico: aprox. 25%).

 

Estructura poli-cristalina

 

La versión poli-cristalina (pSi) se obtiene fundiendo silicio de grado industrial, el que se vierte en moldes rectangulares, de sección cuadrada. Como el costo del material y el procesado se simplifican, estas células alcanzan un valor intermedio entre las cristalinas y las amorfas. La eficiencia ha ido creciendo, llegando a ofrecerse  células de pSi con eficiencia de conversión del 15%, un valor reservado pocos años atrás para las células de cSi.

 

Las células de cSi se reconocen a simple vista, ya que su superficie es uniforme. Expuestas a la luz actúan como un espejo grisáceo. Las células policristalinas reflejan la luz en forma no uniforme, pudiéndose observar las imperfecciones en el cristal. Tienen, asimismo, una coloración azulada.

 

Estructura amorfa

 

El otro tipo corresponde a las células amorfas (a=sin; morfo=forma). Como su nombre indica estas células no poseen una estructura cristalina. Precisamente esa simplificación en la estructura conduce a un abaratamiento drástico de las mismas.

 

Es un hecho que cuando más se aleja la técnica de fabricación de una célula

FV de la estructura cristalina pura, más defectos estructurales aparecerán en la sustancia semiconductora, los que aumentan el atrapamiento de las cargas libres, disminuyendo la eficiencia de conversión. Para reducir este efecto, el espesor del material activo en estas células es diez (10) veces menor que el de una célula de cSi. Esto, a su vez, contribuye a bajar el costo.

Principio de funcionamiento

 

En un semiconductor expuesto a la luz, un fotón de energía arranca un electrón, creando al pasar un «hueco». Normalmente, el electrón encuentra rápidamente un hueco para volver a llenarlo, y la energía proporcionada por el fotón, pues, se disipa. El principio de una célula fotovoltaica es obligar a los electrones y a los huecos a avanzar hacia el lado opuesto del material en lugar de simplemente recombinarse en él: así, se producirá una diferencia de potencial y por lo tanto tensión entre las dos partes del material, como ocurre en una pila.

 

Para ello, se crea un campo eléctrico permanente, a través de una unión PN, entre dos capas dopadas respectivamente, P y N.

La capa superior de la celda se compone de silicio dopado de tipo N. En esta capa, hay un número de electrones libres mayor que una capa de silicio puro, de ahí el nombre del dopaje N, como carga negativa (electrones). El material permanece eléctricamente neutro: es la red cristalina quien tiene globalmente una carga positiva.

 

La capa inferior de la celda se compone de silicio dopado de tipo P. Esta capa tiene por lo tanto una cantidad media de electrones libres menor que una capa de silicio puro, los electrones están ligados a la red cristalina que, en consecuencia, está cargada positivamente. La conducción eléctrica está asegurada por los huecos, positivos (P).

 

En el momento de la creación de la unión PN, los electrones libres de la capa N entran en la capa P y se recombinan con los huecos en la región P. Existirá así durante toda la vida de la unión, una carga positiva en la región N a lo largo de la unión (porque faltan electrones) y una carga negativa en la región en P a lo largo de la unión (porque los huecos han desaparecido); el conjunto forma la «Zona de Carga de Espacio» (ZCE) y existe un campo eléctrico entre las dos, de N hacia P. Este campo eléctrico hace de la ZCE un [diodo]], que solo permite el flujo de corriente en una dirección: los electrones pueden moverse de la región P a la N, pero no en la dirección opuesta y por el contrario los huecos no pasan más que de N hacia P.no

 

En funcionamiento, cuando un fotón arranca un electrón a la matriz, creando un electrón libre y un hueco, bajo el efecto de este campo eléctrico cada uno va en dirección opuesta: los electrones se acumulan en la región N (para convertirse en polo negativo), mientras que los huecos se acumulan en la región dopada P (que se convierte en el polo positivo). Este fenómeno es más eficaz en la (ZCE), donde casi no hay portadores de carga (electrones o huecos), ya que son anulados, o en la cercanía inmediata a la (ZCE): cuando un fotón crea un par electrón-hueco, se separaron y es improbable que encuentren a su opuesto, pero si la creación tiene lugar en un sitio más alejado de la unión, el electrón (convertido en hueco) mantiene una gran oportunidad para recombinarse antes de llegar a la zona N (resp. la zona P). Pero la ZCE es necesariamente muy delgada, así que no es útil dar un gran espesor a la célula.

 

En suma, una célula fotovoltaica es el equivalente de un Generador de Energía a la que hemos añadido un diodo.

Es preciso añadir contactos eléctricos (que permitan pasar la luz: en la práctica, mediante un contacto de rejilla, una capa antireflectante para garantizar la correcta absorción de fotones, etc.

Para que la célula funcione, y produzca la potencia máxima de corriente se le añade la banda prohibida de los semiconductores a nivel de energía de los fotones. Es posible aumentar las uniones a fin de explotar al máximo el espectro de energía de los fotones, lo que produce las células multijuntas.

 

 

Energía Geotérmica

INTRODUCCIÓN

 

La energía geotérmica es una energía limpia y renovable que aprovecha el calor del subsuelo para climatizar y obtener agua caliente sanitaria de forma ecológica. La climatización geotérmica cede o extrae calor de la tierra, según queramos obtener refrigeración o calefacción, a través de un conjunto de colectores enterrados en el subsuelo por las que circula una solución de agua con glicol. La climatización geotérmica funciona de la siguiente manera. Para refrigerar un edificio en verano, el sistema geotérmico transmite el calor excedente del interior de la edificación al subsuelo. Por otra parte, en invierno el equipo geotérmico permite calentar un edificio con el proceso inverso: extrayendo calor del suelo para transmitirlo a la edificación por medio de los colectores.

 

Uso doméstico

 

 En España, país con niveles altos de radiación solar, la temperatura del suelo a profundidades de más de 5 metros es relativamente alta (alrededor de 15 grados). Mediante un sistema de captación adecuado y una bomba de calor se puede transferir calor de esta fuente de 15 grados a otra de 50 grados, y utilizar esta última para la calefacción doméstica y la obtención de agua caliente. También puede absorber calor del ambiente a 40 grados y entregarlo al subsuelo con el mismo sistema de captación, por lo que igualmente sirve para refrigerar la casa.

Una instalación de este tipo puede proporcionar a una vivienda con jardín una climatización integral de la casa y el suministro de agua caliente sanitaria. La obra necesaria para colocar este sistema consiste en realizar una serie de perforaciones verticales u horizontales en el jardín para intercambiar energía con el suelo. En ellas se introducen tubos por los que se hace circular un líquido que absorbe o cede calor desde la bomba de intercambio geotérmico. Para no deteriorar el jardín se utiliza maquinaria de perforaciones de poca profundidad y los conductos se cubren con la misma tierra del jardín, a los que se les pone una tapa de referencia, oculta con el césped. Dentro de la casa el sistema de climatización se completa con una bomba de intercambio geotérmico, un acumulador y un inversor de ciclo, que se pueden ubicar en el garaje de la casa.

Energía de la Biomasa

INTRODUCCIÓN

 

El uso de la generación térmica con biomasa tiene indudables ventajas para las viviendas aisladas, los edificios residenciales y en numerosos tipos de edificios no residenciales, tanto públicos como privados.

 

Existen numerosas razones que aconsejan la utilización de modernos sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria con biomasa. Entre éstas se pueden citar las siguientes:

 

- Las instalaciones con biomasa en sus diferentes formas (péllets, astillas, huesos de aceitunas triturados, etc.) son respetuosas con el medio ambiente ya que emiten menor contaminación que los combustibles fósiles y no contribuyen al efecto invernadero por ser neutro el balance de CO2. Esta última característica ayuda a cumplir los acuerdos ambientales sobre el cambio climático.

 

- Otra característica actual es el menor precio comparativo con otros combustibles y su mayor estabilidad, al no depender de las fluctuaciones exteriores, aunque el coste de inversión inicial de los equipos es normalmente superior al de los equipos de gas natural o gasóleo.

 

- La operación y mantenimiento de estos sistemas son de fácil solución, debido a que son sistemas automáticos con incorporación de control electrónico, con un funcionamiento más sencillo que los sistemas convencionales. A título de ejemplo puede señalarse que algunas calderas incorporan incluso el encendido a distancia mediante una mensaje de teléfono móvil.

 

- La limpieza del equipo, en las calderas con tecnologías avanzadas, es totalmente automática y la retirada de las cenizas una tarea poco frecuente.

 

- Las calderas con biomasa oponen alta resistencia al desgaste, tienen larga vida útil y, lo más importante, presentan un buen rendimiento energético, superando el 80-85% de eficiencia.  

Tipos de biomasa 

Biomasa Residual Seca Forestal Tratamientos selvícolas
Aprovechamientos maderables
Agrícola Cultivos Herbáceos
Podas de frutales
Residuos de Industrias agroalimentarias o de transformación de la madera
Residuos Sólidos Urbanos
Biomasa Residual Húmeda Aguas Residuales Urbanas
Residuos Ganaderos
Residuos Industriales Biodegradables
Cultivos Energéticos Destinados a la producción de calor
Destinados a la producción de biocarburantes
 
Tipos de calderas

 

Las calderas de biomasa pueden clasificarse atendiendo al tipo de combustible que admiten y a la clase de tecnología que utilizan.

 

Según tipos de combustible, existen tres tipos:

 

Calderas sólo de péllets  Suelen ser pequeñas (hasta 40 kW) y altamente eficientes. Destaca su compacidad debido a la estabilidad del combustible suministrado.

 

Calderas de biomasa Su tamaño va desde los 25 kW a cientos de kW. No admiten varios combustibles simultáneamente, aunque se puede cambiar el combustible si se programa con suficiente antelación el vaciado del silo, la nueva recarga y la reprogramación de la caldera.

 

Calderas mixtas o multicombustible  Admiten varios tipos distintos de combustible, cambiando de unos a otros de manera rápida y eficiente, como por ejemplo péllets y astillas. Pueden ser de tamaño mediano (hasta unos 200 kW) o grande.

 

Independientemente de su potencia, el RITE excluye explícitamente la necesidad de escalonar la potencia para las calderas de biomasa.

 

De acuerdo a su tecnología, las calderas se dividen en cuatro grupos:

 

-          Calderas convencionales adaptadas para biomasa  Suelen ser antiguas calderas de carbón adaptadas para poder ser utilizadas con biomasa o calderas de gasóleo con un quemador de péllets. Aunque resultan baratas, su eficiencia es reducida, situándose en torno al 75-85%. Suelen ser semi-automáticas pues al no estar diseñadas específicamente para biomasa, no disponen de los medios apropiados para su correcto mantenimiento y limpieza. Es de destacar que existen varios fabricantes nacionales de este tipo  calderas.

 

-          Calderas eficientes de biomasa  Diseñadas específicamente para un biocombustible determinado (péllets, astillas, leños, …), alcanzan rendimientos de hasta un 92%, aunque suele ser posible su uso con un combustible alternativo a costa de una menor eficiencia. Generalmente se trata de calderas automáticas ya que disponen de sistemas automáticos de alimentación.

 

-          Calderas mixtas  Las calderas mixtas permiten el uso alternativo de dos combustibles, haciendo posible el cambio de uno a otro si las condiciones económicas o de suministro de uno de los combustibles así lo aconseja. Precisan no obstante un almacenamiento y un sistema de alimentación de la caldera para cada combustible, por lo que el coste de inversión es mayor.

 

 

-          Calderas de péllets de condensación  Pequeñas, automáticas y para uso exclusivo de péllets, estas calderas recuperan el calor latente de condensación contenido en el combustible bajando progresivamente la temperatura de los gases hasta que se condensa el vapor de agua en el intercambiador.  Mediante esta tecnología, el ahorro de combustible es del 15 % respecto a una combustión tradicional.

 

Todas las calderas de biomasa son de tipo atmosférico, lo que significa que el hogar o cámara de combustión se encuentran a presión ambiente. Sobre las calderas de tipo atmosférico el RITE afirma que queda prohibida la instalación de calderas de tipo atmosférico a partir del uno de enero del año 2012. No obstante, es de vital importancia aclarar que dicha afirmación excluye las calderas de biomasa y solo afecta a los combustibles de origen fósil, como el carbón.

 

Factores determinantes para la elección de una caldera:

 

a) Tipo y calidad de combustible con el que se la va a alimentar para conocer las tecnologías (tipos de calderas) disponibles para esa biomasa  

b) Una vez conocidas las calderas adecuadas disponibles, es aconsejable la elección de sistemas de alto rendimiento (>90%), de bajas emisiones

 

c) Para mayor comodidad, es preferible un elevado nivel de automatización, reduciendo al mínimo los trabajos de mantenimiento. Con mayor nivel de automatización las calderas suelen ser mas eficiente, pero también menos económicas

 

d) Son igualmente recomendables los sistemas con variación continua de la potencia de salida para adecuarla a la demanda existente en cada momento así como los de telecontrol de los parámetros de la caldera por el suministrador de la misma. 

 

e) La disponibilidad de un distribuidor y de instalador con garantías es imprescindible, y preferiblemente con un certificado por la empresa fabricante de la caldera de haber recibido el curso formativo correspondiente

 
f) El coste del sistema y las ayudas públicas existentes

 

Cogeneración

INTRODUCCIÓN

 

Los sistemas de cogeneración son sistemas de producción conjunta y simultánea de electricidad (o energía mecánica) y de energía térmica útil (calor) partiendo de un único combustible. El gas natural es la energía primaria más utilizada para el funcionamiento de las centrales de cogeneración de electricidad y calor, las cuales funcionan con turbinas o motores de gas. No obstante, también se pueden utilizar fuentes de energía renovables y residuos como biomasa.

 

En un proceso de cogeneración, el calor se presenta en forma de vapor de agua a alta presión o en forma de agua caliente. Por ejemplo, se puede utilizar el vapor caliente que sale de una turbina de producción de energía eléctrica, para suministrar energía para otros usos. Hasta hace poco lo usual era dejar que el vapor se enfriara, pero con esta técnica, con el calor que le queda al vapor se calienta agua para distintos usos.

 

El aprovechamiento del calor residual, los sistemas de cogeneración presentan rendimientos globales del orden del 85%, lo que implica que el aprovechamiento simultáneo de electricidad y calor favorezca la obtención de elevados índices de ahorro energético, así como una disminución importante de la factura energética, sin alterar el proceso productivo, ahorro energético que se incrementa notablemente si se utilizan energías residuales.   

En una central eléctrica tradicional los humos salen directamente por la chimenea, mientras que en una planta de cogeneración los gases de escape se enfrían transmitiendo su energía a un circuito de agua caliente/vapor. Una vez enfriados los gases de escape pasan a la chimenea.

Las centrales de cogeneración de electricidad-calor pueden alcanzar un rendimiento energético del orden del 90%. El procedimiento es más ecológico, ya que durante la combustión el gas natural libera menos dióxido de carbono (CO2) y óxido de nitrógeno (NOX) que el petróleo o el carbón. El desarrollo de la cogeneración podría evitar la emisión de 127 millones de toneladas de CO2 en la UE en 2010 et de 258 millones de toneladas en 2020, ayudando a cumplir los objetivos fijados en el Protocolo de Kioto.

 

La trigeneración se basa en la producción conjunta de calor, electricidad y frío.

 

Una planta de trigeneración es similar a una de cogeneración, a la que se le ha añadido un sistema de absorción para la producción de frío. No obstante existen una serie de diferencias.

 

La trigeneración, permite a la cogeneración, que inicialmente, no era posible en centros que no consumieran calor, acceder a centros que precisen frío que se produzca con electricidad. Facilita a la industria del sector alimentario ser cogeneradores potenciales. Asimismo, permite la utilización de cogeneración en el sector terciario (hoteles, hospitales, etc.) donde además de calor se requiere frío para climatización, y que debido a la estacionalidad de estos consumos (calor en invierno, frío en verano) impedía la normal operación de una planta de cogeneración clásica.      

 

 

MICROCOGENERACIÓN

 

Se trata de equipos que funcionan típicamente como elementos generadores de calor, dotando de agua caliente sanitaria (ACS) y calefacción a edificios; es decir funcionan como calderas convencionales.

 

Pero a diferencia de una caldera convencional, estos sistemas generan electricidad junto con el calor con una eficiencia muy buena, además también ayudan a ahorrar combustible, disminuyendo las emisiones de gases de efecto invernadero y reduciendo costes en electricidad. Su reducido tamaño, equivalente al tamaño de un lavavajillas, permite una fácil instalación en el hogar.

 

La mayoría de los equipos funcionan paralelamente a la red eléctrica, pero también pueden inyectar electricidad a la red. El calor generado se usa para producir calefacción y ACS (Agua Caliente Sanitaria), pudiendo incluso ser usados para refrigerar.

 

Esta tecnología, que permite el ahorro energético, se la puede considerar como una tecnología de transición hacia un futuro de hidrógeno. De hecho algunos de los modelos que se están planteando utilizan el combustible, gas por ejemplo, incluyéndose en el proceso la producción de hidrógeno que alimente una pila de combustible.

 

El sistema se basa en el denominado Ciclo de Stirling. Se aprovecha el calor de la combustión para producir energía mecánica.

 

Ciclo de Stirling. Diagrama P-V

El ciclo teórico de Stirling consta de las 4 etapas: 2 transformaciones isócoras en las que el gas de trabajo pasa a través de un regenerador absorbiendo o cediendo calor, y 2 transformaciones isotermas, en las que el gas está en contacto con una fuente caliente o una fría, a Tc y a Tf respectivamente.

 

Lo más destacado de este proceso es el rendimiento teórico que se llega a alcanzar. Es más, si suponemos Gas Ideal el rendimiento máximo es el del ciclo de Carnot.

 

VENTAJAS DE LA MICROCOGENERACIÓN

 

Los consumidores ya no son meros receptores de la energía, sino productores y hasta comercializadores. La generación se realiza en el propio lugar de consumo o en puntos próximos y, por ello, se aprovecha más energía. En España, se estima que más del 10% de la electricidad producida por el sistema convencional se pierde en su transporte y distribución. El Real Decreto 661/2007 regula la venta a la red, en régimen especial, de la electricidad microcogenerada.

 

La rentabilidad de estos sistemas es importante. Según una empresa instaladora de microcogeneración, los ocho euros diarios que podría costar la producción de agua caliente para una pequeña comunidad con un sistema convencional podrían pasar a 4,1 euros con la microcogeneración. Los responsables de esta empresa aseguran que empiezan a ser rentables a partir de comunidades de 30 viviendas. Las instituciones ofrecen subvenciones para instalarlos en el sector vivienda y amortizar antes el gasto.

 

El Código Técnico de Edificación, que obliga a las nuevas viviendas a ser más eficientes, la incluye como una alternativa a los paneles solares para calentar el agua. La microcogeneración no depende del Sol y garantiza el suministro; incluso puede generar electricidad en caso de emergencia. En cualquier caso, como recuerda el IDAE, la viabilidad de uno u otro sistema depende de las características energéticas, físicas y operativas de cada construcción.

Las máquinas de microcogeneración son más pequeñas que las calderas convencionales o las instalaciones solares térmicas. Las fachadas y los tejados se quedan a salvo, ya que se ubican bajo techo, como en los sótanos. Los equipos, similares en aspecto a electrodomésticos domésticos, no producen ruido. Los defensores de estos sistemas aseguran que su tecnología es madura y puede utilizarse de forma continua. Cuantas más horas funcionen, mayor es su rentabilidad.

 

 

 

 

 

Climatización

INTRODUCCIÓN

La climatización consiste en crear unas condiciones de temperatura, humedad y limpieza del aire adecuadas para la comodidad dentro de los espacios habitados. La normativa española ha abandonado cualquier referencia al aire acondicionado, por ser una expresión equívoca, ya que parece referirse exclusivamente a la refrigeración (climatización de verano), cuando en realidad debería referirse al acondicionamiento del aire en todas las épocas, verano e invierno.

La climatización puede ser natural o artificial.

La climatización tiene dos vertientes: la calefacción, o climatización de invierno, y la refrigeración o climatización de verano.

La comodidad térmica, importante para el bienestar, está sujeta a tres factores:

  • El factor humano: La manera de vestir, el nivel de actividad y el tiempo durante el cual las personas permanecen en la misma situación, influye sobre la comodidad térmica.
  • El espacio: La temperatura radiante media de los paramentos del local considerado y la temperatura ambiental.
  • El aire: Su temperatura, velocidad y humedad relativa.

SISTEMAS DE CLIMATIZACIÓN 

Los sistemas de climatización se pueden diferenciar en función de la instalación donde se van a ubicar y esta instalación se medirá en función a la carga térmica necesaria para la misma. Podríamos comenzar por los sistemas de climatización para instalaciones domésticas o residenciales, dentro de ellos podemos encontrar sistemas, en la mayoría de los casos refrigerados por aire, pensados para la climatización de espacios de hasta unos 200 m2. Estos equipos se pueden dividir entre aquellos pensados como climatización para un sólo control de temperatura y una sola unidad interior (independientemente del sistema de distribución) y aquellos donde tenemos varias unidades interiores o terminales para poder gestionar la temperatura de forma independiente en cada una de las particiones que tengamos en el área a climatizar. Para estos sistemas, en los últimos años, se ha incorporado los compresores del tipo Inverter lo que significa un ahorro energético con respecto a los sistemas con compresor todo/nada.

 

Dentro de los compresores Inverter podemos diferenciar entre compresores de corriente alterna y  los compresores de control digital, por lo que existe un aumento de la eficiencia energética entre los tres tipos de compresor, esto es, todo/nada, Inverter corriente alterna, e Inverter control digital. En los últimos tiempos han aparecido además compresores de control Inverter con sistema de compresión rotativa con la particularidad de incorporar  doble rotor o rotor gemelo que consigue parcializar mucho más la entrega de potencia y como consecuencia aportar mayor ahorro energético cuando las necesidades que tenemos en la instalación son de baja carga.

 

La otra característica de los sistemas domésticos o residenciales es su convivencia con el diseño y la estética del local a climatizar, por ello el número y tipo de unidades interiores o terminales que podemos encontrar en estos sistemas es muy numeroso y variopinto, este va desde unidades tipo pared, simuladores de cuadros, espejos, unidades de esquina, consolas de suelo vistas o preparadas para encastrar en muebles decorativos, etc.

Otro de los sistemas que podemos utilizar, son los sistemas autónomos, estos sistemas suelen tener habitualmente su utilización  en instalaciones no residenciales (oficinas, restaurantes, etc.) o bien en sistemas semi-industriales (centros comerciales, grandes superficies, etc.).

 

Su característica principal es que son unidades compactas donde todos los componentes existentes dentro del circuito frigorífico están ubicados en un solo chasis. Las unidades autónomas pueden tener su  condensación a través de intercambio con aire o intercambio con agua, dependiendo del tipo de condensador que utilicemos. Dentro de los sistemas autónomos tenemos que tener en cuenta que las unidades de baja potencia están preparadas para tener su funcionamiento en interior, esto significa que debemos preveer una conducción de aire al exterior sólo para el correcto funcionamiento de estos sistemas cuando son condensados por aire y por ello es importante analizar sr ubicación por el nivel sonoro que puede repercutir en los usuarios.

 

Este nivel sonoro no viene dado por ser unidades más ruidosas que otros sistemas sino por estar todos los componentes en el interior del local.

Algo común a estos sistemas, sobre todo en unidades compactas condensadas por aire para cubierta denominadas Roof-Top es que no podemos olvidar que en el momento de realizar el diseño de una instalación debemos cumplir con la normativa aplicable en este momento (RITE).

 

 

Calderas de Condensación

 ¿Qué es? 

La caldera de condensación, como todas las calderas, tiene como propósito calentar agua para los sistemas de calefacción o para el agua caliente sanitaria.

La caldera de condensación es la más ecológica que existe hoy en día. Logra alcanzar una eficiencia energética muy alta al recuperar el calor latente contenido en el vapor de agua contenido en los humos (aumento de un 20% en relación con las calderas tradicionales) y a la vez reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno, NOX, y de monóxido de carbono, CO.

 

¿Cómo funciona?

 

Una caldera tradicional es un recipiente que contiene agua (u otro líquido), que se calienta por la combustión de gas o de otro combustible. Dispone de una chimenea de evacuación de los gases de combustión (fig. 1). Solo una parte del calor de los gases de combustión se usa, para evitar la condensación del vapor de agua y la consecuente humedad de las superficies de intercambio térmico. El calor latente del vapor de agua generado (alrededor de 1,6 kg por m3 de gas) es dispersado en la atmósfera por la chimenea, representa un 11% de la energía liberada por la combustión.

 

La técnica de condensación es al contrario: aquí se produce la condensación y se aprovecha la energía del calor latente contenido en el vapor de agua, además del calor sensible (fig. 1). Los vapores se enfrían pasando al estado de líquido saturado con recuperación de calor para precalentar el agua de retorno de la instalación. De esta manera la temperatura de los gases de escape es menor, muy por debajo de los 130-140°C de los generadores de alta eficiencia  y de 200-250°C de los generadores tradicionales.

Figura 1

¿Cuál es el rendimiento de esta tecnología?

Con la condensación, para producir la misma energía se consume menos combustible y además el humo producido por estas calderas tienen menor temperatura. Cuanto más baje la temperatura del mismo, mayor es la cantidad de agua condensada y más eficaz es la caldera. Al mismo tiempo, con una temperatura de humos menor, se tiene una menor dispersión de los gases de escape y por lo tanto un mayor aprovechamiento de la energía. El rendimiento mejora aún más gracias a la instalación de válvulas termostáticas en los radiadores, que permiten a la caldera operar en condiciones óptimas.

 En los folletos técnicos de los diferentes productores de calderas de condensación se afirma que estas calderas logran un rendimiento superior al 100%. Aunque estos valores no sean físicamente posibles, se basan en el poder calorífico inferior y no en el superior del combustible utilizado.

El poder calorífico superior es la cantidad de calor disponible por la combustión completa, a presión constante, de la masa unitaria de combustible, (fig. 2).

El poder calorífico inferior viene dado por el superior menos el calor de condensación de vapor liberado durante la combustión (fig. 3).   

Figura 2:Poder calorífico superior.

Figura 3: Poder calorífico inferior.

¿Por qué conviene? 

  •       El consumo de combustible es menor y por lo tanto menores son los costes de energía. Se alcanzan ahorros 15-20% sobre el suministro de agua caliente a 80°C y ahorros  del 20-30% a 60°C. Las prestaciones son mejores en sistemas con carga parcial o bien para calefacción en edificios, donde con radiadores  tradicionales se consiguen ahorros del 25-30%. El máximo en prestaciones (ahorros del 40% y superior)  se consiguen cuando la caldera de condensación se utiliza para instalaciones de baja temperatura (30-50 °C), como por ejemplo instalaciones suelo radiante.
  •       Cuando se sustituye una caldera tradicional por una de condensación es posible elegir una de potencia nominal menor. Si se completa el sistema con la integración de paneles solares, y se suma el ahorro procedente de esta fuente de energía (25-30%), es posible conseguir ahorros del 50-60%.
  •       Los humos producidos son más fríos con respecto a las calderas tradicionales por lo tanto tienen un menor impacto ambiental. Las emisiones de óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono se reducen hasta un 70% con respecto a una instalación tradicional.
  •       Las calderas de condensación gozan de incentivos o ayudas estatales.
  •       La tecnología es segura y fiable.
  •       No es necesario un mantenimiento mayor que el que requieren las calderas tradicionales.